Cómo conservar el café después de abrir la bolsa
Tutorial — Tiempo: 5-10 min
Aprende a conservar correctamente el café una vez abierta su bolsa para reducir su exposición al oxígeno, la humedad, la luz y el calor. El método más adecuado depende del tipo de envase y de la cantidad de café que consumas.
Materiales
- Bolsa de café abierta
- Recipiente hermético para café, opcional
- Pinza o cierre para bolsas, si mantienes el café en su envase original
Cierra la bolsa correctamente
Después de retirar la cantidad necesaria, elimina el exceso de aire de la parte superior sin presionar excesivamente los granos y vuelve a cerrar la bolsa. Si dispone de cierre hermético, asegúrate de que quede completamente sellado.
Mantén el café en su envase original cuando sea adecuado
Si la bolsa está diseñada para conservar café, cuenta con un cierre funcional y permanece correctamente sellada, puedes mantener los granos en ella. No es necesario trasladarlos automáticamente a otro recipiente.
Utiliza un recipiente hermético si la bolsa no protege bien el café
Si el envase original no puede cerrarse adecuadamente, traslada el café a un recipiente hermético y limpio. Esto ayuda a reducir la exposición al aire después de cada uso.
Protege el café de la luz
Mantén la bolsa o el recipiente en un lugar oscuro o protegido de la luz directa. Si utilizas un recipiente transparente, guárdalo dentro de un armario.
Evita las fuentes de calor
Almacena el café lejos de la cocina, el horno, electrodomésticos que desprendan calor y lugares con temperaturas elevadas. Busca un espacio fresco y con condiciones relativamente estables.
Mantén el café alejado de la humedad
Evita almacenar el café cerca del fregadero, zonas con vapor o lugares donde pueda producirse condensación. Utiliza siempre utensilios completamente secos al manipularlo.
Abre el envase solo cuando sea necesario
Retira únicamente la cantidad de café que vayas a utilizar y vuelve a cerrar la bolsa o recipiente inmediatamente. Reducir las aperturas limita la exposición de los granos al ambiente.
Muele el café justo antes de prepararlo
Si tienes café en grano, conserva los granos y muele solo la cantidad necesaria para cada preparación. El café molido se degrada más rápidamente debido a su mayor superficie expuesta.
Evita almacenar cantidades excesivas
Procura comprar y abrir cantidades de café que puedas consumir en un periodo razonable. Una cantidad menor y una buena conservación suelen ser preferibles a mantener una gran cantidad abierta durante mucho tiempo.
Controla la frescura del café
Si el café comienza a perder aroma y a ofrecer una taza notablemente más plana, puede haber perdido parte de su frescura. Utiliza la fecha de tueste y tu ritmo de consumo como referencias para planificar futuras compras.
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